Luto Nacional / Luto Oficial

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El luto es la expresión medianamente formalizada de dolor por el fallecimiento de una o varias personas, ya sea, por muerte natural, accidental o en acto de servicio. Si las circunstancias así lo aconsejan o calidad de la persona o personas fallecidas lo merecen, las administraciones públicas, en cualquiera de sus formas: nacional, autonómica y local tienen la potestad de elevar el luto a rango de oficial con la aprobación por el Consejo de Ministros, en el caso del gobierno de la nación, y su posterior publicación en el BOE; habitualmente en forma de R.D. donde se especifica la duración del luto oficial; de las honras fúnebres; los actos, honores militares que le correspondan y la suspensión de actividades que se contradigan con las expresión de duelo que motiva el hecho. De la misma forma se procede en los consejos autonómicos o en sesiones plenarias de concejales o diputados provinciales. Ante lo imprevisible de estos acontecimientos estas sesiones se pueden convocar de forma extraordinaria. De este modo, el luto es algo decidido para el pueblo por los representantes elegidos democráticamente por el pueblo. A pesar de la escasa legislación al respecto, se conoce que la aplicación de un acuerdo de luto oficial o nacional – más adelante volveremos sobre este asunto- conlleva algunos procedimientos extraordinarios que alteran el habitual desarrollo institucional; cuyo efecto más característico es el que regula el uso de las banderas para el luto oficial.

En el siglo XV, a raíz de la muerte del príncipe Juan en 1497, y debido a una serie de sucesos funestos acaecidos en la corte, los Reyes Católicos promulgaron la Pragmática de Luto y Cera, por la cual, el luto debía representarse con el color negro. Anteriormente el luto era blanco, es decir se vestía de blanco, y fue a partir de esta pragmática cuando se obliga que el dolor y el sentimiento por la pérdida de un ser querido debía hacerse con el negro. El negro es el color de la noche, de la oscuridad, del misterio, de lo tétrico. La muerte ha evocado siempre miedo, y ese miedo se expresa con el negro, según argumenta Enrique Casas (1947) en su libro Costumbres españolas de nacimiento, casamiento y muerte. Con el luto se trata de retornar, a la vida piadosa, a la reclusión y a la soledad; porque el luto no sólo consistía en llevar vestimenta negra, sino además en una serie de actitudes y prácticas dirigidas a comunicar la tristeza, tanto individual como a su entorno más próximo.

Era tan sumamente severo el luto en España que hubo que reprobarlo en el Concilio de Toledo, y en 1729 Felipe V definió una nueva pragmática de lutos que su sucesor Carlos III modificó de nuevo para mejorar la calidad de vida de sus súbditos.

Los reglamentos que se recogen en estas leyes han quedado postergados del marco legislativo actual, pero forman parte de nuestra cultura y aún en el siglo XXI nos la encontramos en algunos lugares de nuestra España profunda – por suerte, cada vez menos y más como una costumbre ancestral – y que tan extraordinariamente retrató Federico García Lorca (1936) en la “Casa de Bernarda Alba”.

Sin título1Cuando se declara luto oficial los responsables saben que, entre otras cuestiones, y quizás, la más llamativa es la disposición de la enseña nacional (regulada por la ley 39/1981) a media asta en el exterior de los edificios oficiales y la colocación de un crespón negro en las banderas de interior; así como, las suspensión de actos que lleve consigo el R.D.

Las banderas de exterior se colocan a media asta para demostrar que están de duelo, el procedimiento es colocarla en la driza e izarla completamente hasta la parte superior y después colocarla a media asta. No llevarán ni crespones ni corbatas negras. (Si fuera así estarían contraviniendo el artículo 8 de la Ley 39/1981).

Las banderas en posesión militar, una vez, realizada la acción anterior será atada al mástil para que no pueda moverse.

Respecto a los honores, el reglamento de honores militares R.D: 684/2010 de 20 de mayo en su artículo 3 apartado 2 dice: “ No se rendirán honores, salvo, los fúnebres, y la Bandera permanecerá izada a media asta ininterrumpidamente día y noche cuando el gobierno decrete luto nacional por un período de tiempo determinado. De la misma forma se actuará en el ámbito de las comunidades autónomas, de las Ciudades de Ceuta y Melilla y en los municipios cuando el luto se establezca por sus orígenes competentes”.

Las Banderas de interior no se pueden poner a media asta ya que rozarían con el suelo. Para evitar esta contradicción y demostrar el luto se utilizan crespones y corbatas de color negro que deben estar enganchados a la parte superior del asta (moarra) y nunca sujetados a la tela de la Bandera. Sí lo hiciéramos de esta forma volveríamos a conculcar el artículo mencionado anteriormente.

El tema de los lazos en las banderas tanto de exterior como de interior es generador de una agría polémica en el ámbito institucional; el afán de notoriedad de la instituciones por obtener el mejor encuadre mediático – salir en los medios supone que responsables institucionales incumpla la ley permanentemente.

Sin título2Existe otro tema muy polémico con las banderas a media asta, no tanto cuando el luto lo decreta el Estado, ya que por normativa las demás deben de estar a su altura, actuando el R.D. con efecto piramidal, sino cuando el luto ha sido decretado por la Comunidad autónoma, todas las banderas de jurisdicción territorial inferior están de luto, pero nunca estará la bandera de España en dicho caso. Si el Ayuntamiento o la diputación ésta de luto, sólo dicha bandera estará de luto, ninguna más.

Por un efecto de estética se va en contra de la Ley puesto que lo más usual es que en estos casos se pongan todas las banderas a media asta. Tampoco vale quitar la Bandera de España ya que también conculcamos la ley, que dice que la Bandera de España tiene que estar presente en todas las Instituciones del Estado. El caso que estas circunstancias generan polémica, discusiones, confusiones y que para solucionarlo el legislador debería regular estos procedimientos.

¿Luto Oficial es lo mismo que Luto nacional?

En algunas normas se confunden los términos y en el BOE en alguna ocasión en el título no coincide con el contenido pero después de estudiar los Reales decretos, órdenes y decretos publicados sobre el luto desde el decreto 2391/1962 de 1 de Octubre hasta el R.D. 11/2013 del día 12 de Enero de 2013, hemos constatado que todos aquellos en el que el luto ha superado los tres días se les ha denominado Luto nacional y además han llevado aparejados honores militares y honras fúnebres. Desde que está vigente la Constitución han sido el Real Decreto 469/1993, de 1 de abril, por el que se declaran 7 días de Luto Nacional y se disponen los honores fúnebres con motivo del fallecimiento de S.A.R. Don Juan de Borbón y Battenberg, Conde de Barcelona. Y en Real Decreto 1/2000, de 2 de enero, por el que se declaran días de Luto Nacional y se disponen los honores fúnebres con motivo del fallecimiento de S. A. R. Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans, Condesa de Barcelona.

Con lo que podemos llegar a la conclusión que Luto Nacional se aplica a aquellas personas que por su dignidad merecen más tres días de luto oficial y además son merecedoras de honores militares y honras fúnebres. Esta norma no la hemos encontrado mencionada en ninguna normativa sobre luto en España, sin embargo hemos encontrado una norma en Chile que establece esta distinción de duelo Nacional o duelo oficial en el Artículo 82 del reglamento de Ceremonial público y protocolo (Decreto supremo nº 537 de relaciones exteriores de 2001, publicado en el Diario oficial del 16 de Agosto de 2002) Siendo potestad reglamentaria del presidente de República de Chile.

Bibliografía: Protocolo oficial (las instituciones españolas del estado y su ceremonial), Carlos Fuente Lafuente, ediciones de protocolo 2004 ISBN 84-95789-05-1.

URL: http://www.normasdeprotocolo.com/tag/historia-del-luto (Noelia Tari)

B.O.E. Real decreto 11/2013 de 11 de Enero. Real decreto 1610/2012 de 7 de Noviembre. Real decreto 918/2011 de 27 de Junio. Real decreto 681/2011 de 12 de Mayo. Real decreto 10861/2010 de 5 de Agosto. Real decreto 484/2010 de 18 de Abril. Real decreto 444/2010 de 11 de Abril. Real decreto 94/2010 de 2 de Febrero. Real decreto 1540/2009 de 8 de Octubre. Real decreto 1889/2008 de 10 de Noviembre. Real decreto 1429/2008 de 21 de Agosto. Real decreto 730/2008 de 3 de Mayo. Real decreto 1288/2007 de 25 de Septiembre. Real decreto 859/2007 de 25 de Junio. Real decreto 1015/2005 de 18 de Agosto. Real decreto 1009/2005 de 1 de Agosto. Real decreto 356/2005 de 2 de Abril. Real decreto 231/2005 de 4 de Marzo. Real decreto 419/2004 de 11 de Marzo. Real decreto 1536/2003 de 1 de Diciembre. Real decreto 645/2003 de 27 de Mayo. Real decreto 1/2000 de 2 de Enero. Real decreto 1391/1993 de 4 de Agosto. Real decreto 469/1993 de 1 de Abril. Orden de 7 febrero de 1981. Real decreto 2329/1978 de 30 de Septiembre. Real decreto 1854/1978 de 7 de Agosto. Real decreto 2939/1975 de 20 de Noviembre. Orden de 25 Marzo de 1975. Orden de 1 Julio de 1974. Real decreto 3204/1973 de 20 de Diciembre. Real decreto 627/1969 de 16 de Abril. Real decreto 1304/1963 de 3 de Junio. Real decreto 2391/1962 de 1 de Octubre.

http://www.boe.es

José Luis Márquez Fernández

 

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